Aproximadamente, entre un 2% y 4% de los gases contaminantes del planeta provienen del entorno TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación). Aunque parezca increíble, un tweet, una foto almacenada, el envío de un email o una búsqueda en Google, entre otras interacciones, afectan al calentamiento global.
Siempre que usamos internet dejamos un rastro de información que se conoce como huella digital. Por ejemplo, algo tan simple como publicar en internet o comprar algún artículo en un e-commerce deja ya un indicio sobre nuestra actividad y el dispositivo que utilizamos. Los sitios webs también rastrean nuestros movimientos al instalar las cookies, por lo que pueden recopilar todos los datos, una vez que permitimos que accedan a nuestra información.
La contaminación digital se caracteriza por las acciones que se producen en este entorno y que emiten gases de efecto invernadero. El uso de las nuevas tecnologías tiene un impacto muy importante en la huella carbono y el medioambiente. Como su apariencia es inmaterial pensamos que internet no contamina, pero nada más lejos de la realidad.
Teniendo en cuenta la importancia de la huella digital y su impacto en el medioambiente, también es bueno conocer los dos tipos que existen.
Es conveniente saber que cada minuto se envían unos 38 millones de mensajes de WhatsApp, se visualizan 4,3 millones de vídeos en YouTube y se realizan 3,7 millones de búsquedas en Google.
Debemos saber que cada búsqueda en Google genera 0,2 gramos de CO₂. Usar la red social Facebook durante un año produce unos 300 gramos de CO₂ y ver una hora de vídeo en streaming en Netflix equivale a 36 gramos de CO₂.
Cada vez son más las personas que se preocupan por cuidar el medioambiente y generar cambios que reduzcan la huella digital. Estas son algunas de las recomendaciones que te servirán de ayuda:
En definitiva, si queremos que las próximas generaciones disfruten de un entorno más saludable y limpio debemos comenzar a aportar con nuestro propio granito de arena. Internet es parte de nuestras vidas, por esta razón, tenemos que hacer un uso responsable de la tecnología.